martes, 30 de noviembre de 2010

Diario de viaje del 22 de Noviembre al 30 de Noviembre

Aquí os cuento más cosas desde el corazón del la Golden Coast, podreís ver los sitios más surferos y fiesteros de Australia y playas preciosas. 


Día 32: Lunes 22 noviembre (Newcastle – Port Macquarie):

Ya me tengo que ir de este hostel en que he pasado mis primeros días de playa. El bus sale a las 9:30 pero cuando llego a la estación, el bus esta allí pero nos dicen que tienen que esperar al mecánica para que arregle no se qué… vamos que nos tiramos 2 horas esperando hasta que arreglan el bus y después me quedan otras 5 horas dentro, así que va para largo. Hoy se me hace un poco pesado el trayecto y es que en el último mes llevo una buena paliza de buses.
Finalmente llego a Port Macquarie y para mi sorpresa me vienen a recoger desde el hostel ya que esta a 10 min andando. Cuando llegamos al hostal, la impresión es bastante buena y lo que me encanta es que tiene piscina y con el clima que tenemos por aquí (ya estamos como a la latitud de canarias), se disfruta mucho. Nada más dejar la mochila, un bañito en la piscina y ya me pongo a hablar con la gente de la habitación y empezamos a beber un poco de goon wine. Este es el alcohol más barato de Australia y para que os hagáis una idea es como el peor vino de mesa de España pero vale unos 3 dólares el litro (10 eur por la garrafa de 4 litros). Este vino es lo más consumido en los hostales ya que un paquete de 6, de las cervezas más baratas cuesta 14 dólares (2 litros cerveza 11 eur). Así que a socializarnos con vino peleón. Pasamos toda la tarde y la noche jugando a los juegos de mesa que tienen en el hostal y al billar y a las 8 tenemos barbacoa organizada por el hostal por solo 8 dólares (todo lo que puedas comer y beber), aunque solo tienen salchichas y vino peleón pero nos llenamos hasta reventar.  A las 11 a dormir ya que todo está cerrado en este pueblecillo perdió de la mano de dios. Sin duda el hostel está genial pero el pueblo está muerto… 
Bus: 5 h



Día 33: Martes 23 noviembre (Port Macquarie):

Hoy toca ver algo más de la costa cercana y junto con un compañero de habitación alquilamos una bicicleta en el hostal por 5 dólares y nos vamos a recorrer las 9 playas que tienen en este pueblo. Nada más llegar al puerto vemos a un grupo de pelicanos y nos quedamos un rato observando estos pájaros gigantescos y dejan que nos acerquemos abriendo el súper pico que tienen para que les demos algo de comer… es impresionante cuando este pájaro de más de un metro de alto y casi 2 metros de envergadura hecha a volar.
Después nos continuamos la costa y nos deleitamos con estas playas casi salvajes y de gran belleza. Después de 30 min decidimos parar para bañarnos otra vez en este océano siempre revuelto. Sin duda aquí hay que bañarse donde hay socorristas ya que las corrientes y las olas aquí siempre son peligrosas. El día más tranquilo del pacifico es como el día con más olas del año en Málaga, a no ser que estés en una bahía muy protegida o tengas una previa barrera de coral como pasara a partir de la gran barrera de coral.
Una vez que hemos disfrutado de una buena hamburguesa y otro bañito nos volvemos a la piscina del hostal para relajarnos. Y tenemos otra tarde en el hostal pero hoy compramos cerveza porque no podemos beber mas vino peleón… pasamos un tarde súper buena con la gente de la habitación y otra vez a acostarnos temprano aunque claro llevamos bebiendo desde las 4 de la tarde así que no está mal acostarse a las 12.








Día 34: Miércoles 24 noviembre (Port Macquarie – Byron Bay):

Me levanto para hacer el Check out pero como tengo el bus a las 2 de la tarde y hace un día perfecto, me quedo en la piscina del hostal relajándome con mi música. La verdad es que este hostal te sientes como en casa, porque es pequeñito pero tiene todas las comodidades con las que te puedes relajar.
Como despedida de este hostel me llevan al bus  y ahora me esperan 7 horitas hasta Byron Bay ese sitio del que no había oído hablar hasta que llegue a Australia pero del que todo la gente me habla súper bien.
Cuando llego a este pequeño pueblo ya se ve que es un sitio para desfasar y para hacer surf, y cuando llego al hostel tengo una bienvenida increíble, ya que llego a las 21:30 de la noche y en mi habitación hay una fiesta con más de 15 personas y sin quitarme la mochila ya me están dando “goon wine”. Me quito la mochila, saco el portátil con los altavoces y ya la gente se desfasa. En 30 min estábamos en una discoteca a solo 100 m del hostal y un ambiente insuperable… parece que este es el sitio más fiestero de Australia y además coincide que estamos en vacaciones y hay cientos de personas por la calle, grupos tocando en las calles, una temperatura tropical y mucho alcohol a precios desorbitados (10 eur el chupito de vodka con cola). En definitiva pase la mejor noche de fiesta de mi viaje y eso que la fiesta termina a las 3.
Bus: 7 h




Día 35: Jueves 25 noviembre (Byron Bay):

Ya por la mañana me da tiempo a apreciar lo chulo que esta el hostal (es de la cadena de hostales Nomads) y tiene 2 spas, unas aéreas comunes súper grandes y una sala de internet súper sicodélica. Bueno además, una vez que sales a la calle se puede ver lo surfero que este pueblo que está lleno de tiendas de billabong, ripcurl, etc y se puede ver la gente por la calle con las tablas dirigiéndose a la súper playa que tienen. Y es que la playa es toda la bahía que puede medir más de 10 km y en la que prácticamente no se ve ninguna casa, ni hotel, es todo natural y con unas olas magnificas. En el aparcamiento se pueden ver decenas de furgonetas de estilo de los 60 y muchos hippies por alrededor.
Me tiro en la playa gran parte del día hasta que vuelvo al hostel y me encuentro con mis compañeros de habitación que iban a preparar la cena (a las 5:30 de la tarde) y me apunto. Después de cenar empieza otra vez la fiesta en el hostal donde es imposible no salir, ya que en cada habitación o área común hay gente bebiendo y con ganas de salir. Hoy vamos a salir al “Chekkey Monkeys” que es el sitio más famoso de aquí y donde todo el mundo baila encima de las sillas y de las mesas…. Bueno la gente es más bien joven pero la gente de mi habitación es más o menos de mi edad así que no importa mucho. Pero sin duda este es un sitio para venir cuando tienes unos 20 años y quedarte por lo menos 2 semanas. Y si necesita dinero puedes trabajar en cualquier lado y pagan bastante bien, así que no hay escusa para no venir aquí jeje.




Día 36: Viernes 26 noviembre (Byron Bay – Surfers Paradise - Brisbane):

Todavía tengo la mañana para disfrutar de la playa y como he tenido que hacer el Check in a las 10 me echo un poco a dormir…. Pero con ciudad que el sol quema muchísimo y ya me he tenido que comprar crema para el sol. También me he tenido que comprar una toalla dado que no me traje una toalla para la playa y voy a estar como 4 meses en zona tropical…
Este es uno de los problemas de los viajes largos ya que en nueva Zelanda necesite hasta guantes y toda la ropa que tenia y aquí voy todo el día con mis únicas chanclas y mi único bañador… supongo que me comprare algo ya en indonesia.
A las 2 tengo el bus que me llevará a Brisbane vía Surfers paradise. En 1 hora llegamos a Surfers paradise y me quedo muy sorprendido ya que esto es como Miami Beach con súper chalets con los barcos en la puerta, rascacielos de apartamentos y cochazos por las calles… vamos nada que ver con Byron bay, y es que aquí es donde viene la gente riza de Australia de vacaciones y a Byron van los estudiantes y hippies. Solo tengo 30 min para ver la ciudad que es el tiempo que para el bus pero tampoco es que me atraiga mucho, aunque las playas son súper buenas.
Continúo el viaje y llego a Brisbane a las 3 y para mi sorpresa ha cambiado la hora y tenemos una hora menos ya que hemos entrado en el estado de Queensland, ahora estamos a 9 horas de diferencia con España. Y es un poco raro porque atardece a las 7 de la tarde pero amanece hasta de las 5 de la madrugada…. Creo que están un poco equivocados con el horario.
Una vez me instalo, me voy al área financiera de la ciudad donde he quedado con un holandés que conocí en la Milford Track y nos tomamos unas cervezas junto al rio y un sitio súper chulo. Pero hoy no toca salir que estoy reventado de toda la semana y sobre las 9 me vuelvo al hostal a ver una peliculita y dormir.
Bus: 3 h



Día 37: Sábado 27 noviembre (Brisbane):

Hoy también me tengo que levantar temprano ya que cambio de hostal aunque me quedo en la misma ciudad. Esto me pasó porque reservé hace tiempo 2 días en uno y al final me quedo 3 días y el otro ya estaba lleno. Pero no me molesta cambiar porque en el que estaba era caro y cutre. Lo único que me tengo que recorrer toda la ciudad para llegar al otro con la mochila al hombro quemadito de la playa… Cuando llego la calidad mejora y eso se agradece, además tienen un bar – disco – restaurante en la planta baja con precios muy buenos para los huéspedes.
Como llego temprano, no puedo hacer el Check in hasta la 1 y me voy a dar una vuelta con una idea en la cabeza: tengo que reservar ya el curso de buceo y crucero por Whitsundays. Y pensareis, ¿Qué es esto?, bueno mi idea es hacer el curso de submarinismo que te acredita para bucear en cualquier parte del mundo hasta 10 metros profundidad y hacerlo mientras hago un crucero en un yate de lujo por la  gran barrera de coral australiana (la más grande del mundo con más de 2000 km de largo), con paradas en islas vírgenes (Whitsundays y otras). Me paso por un par de agencias y me preparan el presupuesto, que como era de esperar no es muy barato pero es que esto es una pasada… finalmente elijo una opción que es la siguiente: el primer día que llego a Airlie Beach empiezo el curso de submarinismo, que tiene clases prácticas y los dos primeros días de entrenamiento en piscina. Y el segundo día por la tarde sale el crucero de lujo en un yate de 30 metros de eslora y 8 de ancho, y que tiene capacidad para 32 pasajeros y 8 tripulantes. En este barco recorreré cientos de islas paradisiacas y bucearemos en la barrera de coral durante 3 días para terminar el curso de buceo… buahhh que ganas tengo. El precio final de este capricho tropical es 450 euros pero toda la gente con la que hablo me lo recomienda y además es una de las cosas que tenía pensado hacer… solo quedan 5 días…
Por lo demás paso el día muy tranquilo sin moverme del hostal, con una larga siesta y una cena en el bar de hostal. Película para terminar y a dormir.




Día 38: Domingo 28 noviembre (Brisbane):

Después de dormir casi 12 horas, algo que por cierto necesitaba, me voy a conocer la ciudad. Lo primero que impresiona es el puente de hierro que cruza el rio sobre el que se formó la ciudad. Las dimensiones no son como el de Sídney pero está bastante chulo. Lo cruzo para poder ver la ciudad desde lo alto y vale la pena ya que se tienen unas vistas estupendas de todos los rascacielos que componen el distrito financiero de esta ciudad que aproximadamente tiene medio millón de habitantes. Por cierto, esta es la capital del estado de Queensland y la más grande de toda la golden coast.
Más tarde me dirijo a bordear todo la orilla del rio con las magnificas vistas del puente con los rascacielos de fondo y me pierdo por los grandes parques que rodean la ciudad. Pero lo que más me gusta de este paseo es el encuentro casual con una gran iguana en las orillas del rio. En general es una visita muy agradable y aunque el día está nublado se disfruta bastante de aire libre. Como viene siendo habitual la temperatura ronda los 27 grados y no baja mucho por la noche.
Por la tarde noche vuelvo al hostal para una siestecita y después toca buscar un McDonald para ponerme al día de  internet. Más tarde, cuando vuelvo al hostel me encuentro que los domingos tienen sesión electrónica de DJ´s y música en directo así que bajo para ver el ambiente y socializarme un poco.
Visita ciudad: 5 horas andando







Día 39: Lunes 29 noviembre (Brisbane – Hervey Bay):

Hoy me toca levantarme muy temprano porque el bus sale a las 7:30 y el hostal está un poco lejos de la estación. Por eso, y sin que sirva de precedente me dirijo a coger el trasporte público de Brisbane con el consiguiente clavo que ello conlleva. Por dos estación de tren que se tarda 7 min me han clavado como 3,5 eur, pero no quiero probar el taxi… normalmente voy siempre andando que es más sano jeje. Bueno el viaje con el mismo paisaje de siempre todo verde con infinitos bosques subtropicales y como viene siendo normal, tiempo inestable aunque caluroso. Es normal que cada día llueva un poco y después salga el sol pero eso no impide disfrutar de la buena temperatura.
Cuando llego a Hervey Bay el bus te deja en mitad de ninguna parte y por eso todo los hostales tienen furgonetas que te están esperando y que van a la estación cada vez que llega un bus (que no son mucho unos 3 al día para cada sentido). La furgoneta nos lleva al hostal que está a 50 m de la playa y tiene una piscina muy chula, Además está lleno de jardines con palmeras y un bar en medio con música todo el día, y las cenas son a 3 dólares, esto sí que es insólito, aunque sea un plato de pasta.
En cuanto que me acoplo en la habitación, me cambio y me voy a la playa en la que estoy súper a gusto porque no hay casi nadie y es enorme ya que se ve toda la bahía que serán unos 10 km de playa continua. Al fondo también se ve Fraser Island que es otra de las actividades típicas de esta área, en la que te puedes tirar unos 3 días recorriéndola en jeep por las playas ya que no tiene carreteras. Pero esto no lo voy a hacer que ya tengo muchas cosas por hacer y estoy gastando mucha pasta.
Después de relajarme en la playa y la piscina pido la cena y como era de esperar es un plato de pasta, pero con bastantes cositas. Cuando estoy terminando de cenar aparecen unos animalillos de los arboles que también quieren cenar, son una especie de mezcla entre rata, gato y no sé qué, y no tienen miedo ya que podemos hasta tocarlos y se llama Posum. 
Después de las típicas charlas de hostal… de dónde vienes… a dónde vas… cuanto tiempo llevas… (Creo que me voy a grabar un CD y lo voy a poner cada vez que conozca a alguien), me voy a la cama y sorprendentemente estoy solo en una habitación de 4… parece que voy a dormir sin ruido por un día….
… 2:00 de la madrugada llegan 3 personas más a la habitación y se cumple lo inevitable…. tuve tranquilidad 3 horas, esta es la vida del mochilero.
Bus: 5h 30 min







Día 40: Martes 30 noviembre (Hervey Bay):

Como finalmente no he dormido demasiado decido irme a la playa a echarme un rato. Aunque está nublado se está de lujo y me quedo  dormido un par de horas. Después tocan largos paseos por la playa recogiendo trozos de coral que trae la marea (este es el primer coral que veo pero tendré para hartarme en el crucero que voy a hacer).
Otro ratito más en la playa y hoy sí que me merezco una siesta, en la que puedo dormir más de horas ya que el cuarto esta vacio. En general el mejor momento para dormir en los hostales es desde las 12 de la mañana hasta las 5 de la tarde, ya que suelen estar vacios.
Hoy también erigiré la cena del hostal decido que voy a publicar ya que tengo bastante tiempo y no mucho que hacer, así que compro las 24 horas de internet y ya que estamos puedo ir mirando cosillas de la siguiente parte del viaje (ASIA).
Ya por la noche conozco un poco más a los chicos de mi habitación y charlamos durante un largo rato de nuestros viajes y experiencias. Por cierto son de Barcelona (la primera vez en 1 mes que hablo Español en Australia) y ellos están hoy muy contentos porque el Barcelona ha ganado al Madrid por 5 a 0.







domingo, 21 de noviembre de 2010

Diario de viaje del 11 de Noviembre al 21 de Noviembre


Aquí tenéis mi salida de NZ y mis primeras experiencias en Australia, la verdad es que hay cosas bastante interesantes y ya he conocido a los animalitos típicos de aquí. Además ya he visto esas playas surferas tan famosas.


Día 22: Jueves 11 noviembre (Te Anau - Christchurch):

A mi pesar me levanto temprano (a las 6), ya que ayer me acosté a las 2 y cojo el bus que me llevará de vuelta a Christchurch en tan solo 11 horas para unos 650 km. Pero es que es desde donde tengo el avión a Melbourne el día siguiente. La verdad es que me paso la mayor parte del tiempo durmiendo aunque todos sabemos que no descansando, pero me da tiempo a ver de pasada ciudades como Dunedin, Palmerston y otras ya que el bus para 20 min cada hora y media. Cuando llego a Christchurch solo me queda descansar así que cambio mi habitación para hacerla semiprivada, es decir, la cambio de 12 a 4 camas por solo 6 dólares (4 eur) y además tengo suerte y no hay nadie. Ya espero con impaciencia el cambio de país y llegar a una ciudad grande y de la que todo el mundo me ha hablado muy bien, Melbourne.


Día  23: Viernes 12 noviembre (Christchurch – Melbourne):

Hoy el día que mejor he dormido desde que empecé el viaje ya que he estado solo en la habitación y además me acosté a las 11 y me he levantado a las 10. Después he tenido tiempo para ver los resúmenes de los partidos de futbol (algo muy poco usual por aquí) y ya directo a coger el avión que sale a las 15:45 y tardará 3 horas hasta Melbourne. La compañía que cojo hoy se llama Pacific Blue y también es una low cost. El billete me ha costado unos 100 eur y no está mal porque son unos 3000 km. Al menos en el aeropuerto he podido conectarme gratis por 30 min y he podido mirar un poquito el facebook a ver que me contáis.
Por fin llego a Melbourne y el cambio de temperatura es evidente, estamos a 31 grados, aunque aquí cambia dicen que en el mismo día pueden tener las 4 estaciones, algo de lo que daré cuenta más tarde. Llego al hostal y es de estos en los que casi te obligan a salir de fiesta porque llegas y en la recepción te dan una cerveza gratis para el bar, en el salón hay como 20 personas bebiendo (da igual la hora) y en la habitación la gente se está preparando para salir. En estos casos es mejor dejarse llevar por la corriente y en 5 min ya conoces a medio hostal. El único problema es que el alcohol es carísimo, vamos que tiene los mismos precios que en NZ pero con dólares australianos que son un 20% más caros. Así un chupito con coca cola (que es una copa de aquí) te cuesta como 6 eur y una pinta otros 6 eur. Y en el súper la cosa no mejora mucho porque la lata de cerveza más barata cuesta unos 2 eur. Pero bueno hay que socializarse y vale la pena ya que hoy una de las personas que conozco vive en una casa en St Kilda que es un barrio costero a unos 7 km de la ciudad y nos invitan para una fiesta para el sábado.
Por lo demás, como es habitual la fiesta no termina muy tarde y nos vamos prontito a dormir.
Avión: 4 h



Día 24: Sábado 13 noviembre (Melbourne):

Hoy, después de haber estado lloviendo toda la noche, la temperatura ha bajado a 20 grados y se tira todo el día lloviendo, pero tengo que ver la ciudad así que me voy  a dar una vuelta y para mi sorpresa hay una especie de cabalgata de navidad ¡estamos a 13 de noviembre! (y nos quejamos de España que empezamos pronto). Aquí tenemos a todos los niños de la ciudad saludando a papa Noel en manga corta… con bailes y me encuentro hasta con una agrupación que dicen que bailan flamenco (por lo menos iban vestidos y tenían unas guitarras). Pero te entra una reflexión en la mente: ¿Qué coño hacen unos vestidos de flamencos en una cabalgata de navidad a 13 de noviembre en Melbourne?... misterios de la vida…
Por lo demás, al menos veo una gran ciudad con vida en las calles y con muchas posibilidades de salir a tomar algo, pasear, hacer deporte y en general me gusta. Sobre todo tienen bastante arquitectura moderna integrada con los espacios verdes de la ciudad y está todo bastante cuidado y bonito. Se nota que aquí está el dinero de Australia por esos edificios de apartamentos de lujo y todos esos rascacielos copados de empresas.
Ya por la tarde toca ir a St Kilda con la gente del hostal a la casa de no sé muy bien quién. Después de coger un tranvía “gratuito” (por lo menos para nosotros), y andar un poco llegamos a la casa donde viven 39 personas…. Esto para los que flipaban cuando yo vivía con 10. Si, existe esas casas que llaman Mad House (casa de locos) en las que tienen unas 10 habitaciones súper grandes y viven unas 4 personas por habitación. En cierto modo no esta tan mal, ya que en el hostel vives con 10 personas en la habitación y la gente va continuamente cambiando y pagas unos 150 dólares a la semana y en estas casas vives con 4, que siempre son los mismos y pagas 100 dólares. Ahora prepárate para tener fiestas todos los días. Bueno en general la fiesta estuvo bien y la gente súper de buen rollo con los típicos juegos alcohólicos. Y estuvimos en la casa desde las 3 de la tarde hasta la 12 de la noche así que da tiempo para hacer amistades… yo no me podía ir muy tarde porque el ultimo tranvía era a las 1:30 así que volví al hostel… pero fue una buena fiesta.





Día 25: Domingo 14 noviembre (Melbourne):

El tiempo para hoy también es inestable y está bastante nublado pero es el último día para ver la ciudad y me empiezo dando la vuelta por el rio que divide en dos a la ciudad y la verdad es que vale la pena andar por esta zona, por la que se llega a la torre más alta de Melbourne, de Australia y de todo el hemisferio sur. Esta torre mide 300 m y tiene el mirador en la planta 88 a unos 280 m de altura (más que la Sky Tower de Auckland que tiene el mirador a 220 m). Subir cuesta unos 14 eur pero es imprescindible subir ya que las vistas son impresionantes y puedes ver tanto el Sky line de la ciudad, como la parte del puerto y las playas de la costa (a unos 6 km del centro). Después de bajar de la torre me dirijo a pasear por los grandes parques que tienen alrededor de la ciudad para llegar finalmente al monumento en conmemoración de la guerra (1 y 2 guerra mundial). Hay que tener en cuenta que en este país no han tenido más guerras en su historia por lo que se agarran a lo poco que tienen para hacer historia y tienen muchos monumentos en honor a los caídos en las dos guerras y banderitas por todos lados.
Ya por hoy me doy por satisfecho y me voy para el hostel para estar tranquilo, pero antes me paso por el único internet gratis que conozco, el McDonald, y no es para menos ya que aquí vale 3,5 eur la hora de internet y unos 7,5 las 24 horas.





Día 26: Lunes 15 noviembre (Melbourne - Camberra):

Hoy me tengo que levantar muy temprano para coger el bus que me llevará a Camberra. Prácticamente me tiraré todo el día en el bus y cuando llego la sensación que me da es parecida a lo que me habían contado de esta ciudad, y es que no tiene nada que hacer…
Por lo menos el hostel es de los mejores que he estado y es que los YHA (la red de albergues juveniles) son más caros pero se nota mucho la calidad. Este en concreto estoy en una habitación de 10 pero que es enorme y tiene una súper terraza. Además en cada planta tiene un salón con tele, billar y una terraza en la última planta para hacer barbacoas y en la que se puede ver toda la ciudad. Pero lo mejor está en el sótano… tiene una sauna, un spa y una piscina, que se convertirán en lo mejor de Camberra, ya que me tiraré allí gran parte de mi estancia en la ciudad.
Por lo tanto después de estar 3 horitas en la sauna y piscina toca dormir y creo que va a ser uno de los días que mejor duerma del viaje.
Bus: 9h 30 min





Día 27: Martes 16 noviembre (Camberra):

Aunque esta ciudad es muy artificial, tengo ganas de conocer su historia que sin duda es curiosa. Resulta que sobre 1901 Australia se declaró como federación y desde entonces y hasta 1908 estuvieron discutiendo si la capital estaría en Melbourne o Sídney. Como ninguno cedía tomaron una decisión salomónica y decidieron crear una ciudad a mitad de camino entre ambas en la frontera de los dos estados, el de Victoria y el de Nueva Gales del Sur, y así surgió Camberra. Hicieron un concurso entre los arquitectos de la época y crearon una ciudad que en principio tendría 25000 habitantes (en mitad de la nada) y que albergaría todas las administraciones estatales, consulados, etc. Para mí el problema que tiene esta ciudad es que al no ser un emplazamiento natural no te da sensación de que estas en una ciudad con su centro (¿Dónde está el centro de Camberra?). Además esta ciudad está diseñada para el coche y para ir andando hay que hacer casi un máster y por supuesto tener buenas piernas porque todo esta súper lejos. Vamos no viviría aquí por nada, vaya aburrimiento de ciudad. Pero como os conté tengo el súper albergue y después de patear casi 20 km para subir a una colina donde se ve la ciudad (parece como vista en un mapa), me vuelvo a la sauna. Después hice buenas conexiones en la habitación y como era noche de karaoke en bar de abajo nos fuimos a tomar unas cervecitas y a hacer un poco el tonto cantando Bamba la Bamba y la noche fue bastante divertida.
Como nota curiosa para los coches de policía de este País son cojonudos como podéis ver en las fotos están hasta tuneados.
Senderismo: 4 h







Día 28: Miércoles 17 noviembre (Camberra - Sídney):

A las 12 tengo el bus que me llevará a la segunda gran ciudad de este país, Sídney. En 4 horas en esta ciudad en la que nada más llegar, me da la sensación de gran ciudad con las calles más bulliciosas que he visto hasta ahora. Llego al hostal y paso del mejor al peor hostal en los que he estado, (hay alguna foto de la habitación caótica). Pero bueno la ciudad tiene mucho que ver, aunque hoy estoy bastante cansado y me doy un pequeño paseo una cenita saludable del McDonald y a dormir en la cutre habitación en la que parecen que los coches que pasan por la calle te están pasando por encima de lo ruidosa que es.
Por cierto en Australia me estoy moviendo con un pase de bus que compre con Greyhound y que va desde Melbourne hasta Cairns (toda la golden coast) y que me costó aproximadamente unos 280 eur.
Bus: 4 h










Día 29: Jueves 18 noviembre (Sídney):

Después de otra conexión gratis del McDonald me voy a ver la ciudad en busca de los iconos más típicos… ya sabéis el puente la casa de la opera (Opera House). Después de recorrer toda la calle George st que cruza todo el centro financiero de Sídney aparece imponente el gran puente de la bahía. La verdad es que te quedas sin palabras, es enorme e imponente y te preguntas como pidieron construirlo en 1932. El puente entero mide más de 1 km y hasta la parte más alta del arco hay 134 m de altura, a los que se puede llegar escalándolo, pero (como no podía ser menos) pagando una pasta, algo que no entra dentro de mi presupuesto. Igualmente también puedes recorrer el puente por el tablero gratuitamente algo que sin duda hago, ya que las fotos desde el puente hacia la ciudad son magnificas. Por supuesto, en todo momento está omnipresente la opera que con sus líneas curvas estatifican esta ciudad tan vertical.
Más tarde me dirijo a las puertas de la opera, pero sin duda lo más impresionante es andar por la bahía otra media horas, atravesando los jardines botánicos, para llegar al punto en que se ve la opera junto con el puente que es la foto clásica que todos tenemos en la cabeza. El único problema es que el tiempo no me acompaña del todo y no puedo ver el atardecer, pero igualmente quedo encantado tanto de la bahía como de los parques que la rodean. Por otro lado la ciudad bajo mi punto de vista, es la más europea en la que he estado ya que no puede seguir la cuadrícula perfecta que caracteriza las ciudades tipo americanas. Es decir que dentro de lo que cabe hay alguna calle en curva y hasta peatonal (uuuuhh) y además el centro tiene una actividad incesante. En general me ha gustado mucho esta ciudad.







Día 30: Viernes 19 noviembre (Sídney):

Hoy amanece otro día gris y ventoso aunque no frio, pero no entran ganas de ir a pasear así que duermo mucho y me dedico a escribir y pasar las fotos (que también lleva un tiempo). Ya por la tarde después de mi comida basura de la que me estoy empezando a cansar, me dirijo a darme otra vuelta y lo más destacado es cuando me encuentro con unas loros típicos de por aquí y a los que les encanta las galletas. Unos franceses me dan un par de galletas y en ese momento se me suben encimo unos 4 loros súper grandes. Vamos que mucho miedo no tienen estos loros.
Después de volver al hostel me quedo viendo una película en la tele y me viene el cansancio, así que hoy no toca salir y me vuelvo a la cutre habitación.



Día 30: Sábado 20 noviembre (Sídney - Newcastle):

Hoy es el último día que me queda en Sídney ya que estaré aquí hasta las 14:00 que me sale el bus. La ruta de hoy es visitar el antiguo puerto de la ciudad que es muy pequeñito pero con encanto (Darling Harbourt) y la visita resulta muy gratificante y más aún porque el tiempo ha cambiado y hace muy bueno (sol y unos 25 grados). Es perfecto para pasear y disfrutar de otra vista de la ciudad y de sus rascacielos. Además paso por un antiguo puente sobre el puerto que se puede girar para que pasen los barcos más grandes y tengo la suerte de verlo moverse. Otra de las cosas curiosas de esta ciudad es el monorraíl que aunque no es muy útil ya que el recorrido que hace es bastante corto queda muy chulo entre las calles de la ciudad, ahora vale 5 dólares montarse para 10 min y se ve muy bien desde el suelo…
Ya es la hora de cambiar de ciudad y en principio no sé lo que me espera ya que mi siguiente destino es de estos que elegí en el mapa no sé muy bien que hay que hacer allí (será una gratificante sorpresa). Después de 3 horas de bus llego a esta pequeña ciudad costera que curiosamente tiene la segunda mayor universidad de Australia. Y lo primero que me gusta es que todo está muy cerca y se puede ir andando y además el hostel está a 100 m de la playa y es súper chulo. Volvemos a pasar a los hostel 5 estrellas aunque claro este vale 25 eur la noche (es de los más caros que voy a estar ya que la media en Australia es de unos 15 eur). Como estoy frito por ver la playa me cambio y aunque es un poco tarde me voy a bañarme…. Como describir estas playas… son increíbles, el paisaje me recuerda un poco a las playas del país vasco pero claro con buen tiempo. Aquí ya empieza mi verano de verdad, ya estamos a 27 grados y todo el mundo aquí es surfero, estudiante, skater, roller, etc, vamos un ambiente de súper bueno y el baño que me doy me relaja increíblemente. Otra de las cosas que me enamora de este lugar es que estamos enfrente del pacifico y eso significa GRANDES OLAS, puff vamos esto es el paraíso del surf. Además en el hostel te alquilan GRATIS las tablas de surf, long boards y bodyboards, y además te dan hasta neoprenos, aletas balones, etc.
Como hoy es un poco tarde para irme a coger olas decido socializarme en el hostel y me voy a dar una vuelta por el pueblo y resulta que hay un mercado popular donde cenaré con alguna gente del hostal. Después ya tocan unas cervecitas, unas risas y un ratito a algún bar de por aquí. Para sorpresa nuestra hay muchísima gente joven ya que parece que aquí están celebrando las graduaciones ahora… ya que aquí el curso escolar termina ahora que es como junio para ellos y están todos desfasando bastante. Hoy es uno de los pocos días que conocemos a muchos Australianos/as y en el que prácticamente no estoy con extranjeros y es curioso al menos ver parte de cómo es esta gente. Las tías súper arregladas y los tíos típicos surferos rubios… en general pasamos un buen rato pero no nos quedamos muy tarde ya que mañana queremos ir a un ahora de vida salvaje que hay cerca de la ciudad.  







Día 31: Domingo 21 noviembre (Newcastle (visita a Wildlife)):

Nos levantamos y todos los de la habitación decidimos probar a hacer surf con los long boards (que son las tablas súper grandes y más estables). Nos vamos a la playa (1 min andando) y hoy es otro maravilloso día soleado. Por cierto el agua está muy buena, más o menos como el mediterráneo y se puede estar sin neopreno. Nos lo pasamos muy bien ya que hoy las olas no son muy grandes (bueno para los novatos) y conseguimos medio coger alguno que otra ola. Ahora nos cansamos en 2 horas y volvemos al hostal para ducharnos e irnos a ese centro de vida salvaje que está a 20 min del pueblo y que es gratis (algo mucho peor en Sídney costaba unos 35 eur). Después de coger el bus (unos 2,5 eur) llegamos a esta reserva y primero andamos un poco por la selva que lo rodea donde nos encontramos con miles de murciélagos colgados encima nuestra, en principio estaban dormidos pero cuando se dieron cuenta que estábamos allí empezaron a gritar y salir volando… todo un espectáculo, muy impresionante. Después llegamos a la zona donde están todos esos animalillos característicos de Australia como poder ver en las fotos. Y sin duda el que más me gusta es el Koala al que casi podemos tocar, te dan ganas de abrazarlo como si fuera un peluche. También vemos a un montón de pájaros y al wombi que es una especie de… no se … y un primo del canguro y por supuesto al los canguros y los Emús y avestruces. En general me ha encantado esta visita y lo bueno que no es como un zoo sino que están en semi libertar y casi puedes interactuar con ellos y todo gratis…. Me encanta Newcastle: las playas, el surf, los parques, el ambiente, el tiempo, el hostel… qué más puedo pedir… ahora me siento como en vacaciones de mi propio viaje.

Y después de volver de la selva decidimos cambiar a los bodyboards (mi especialidad jeje) y pasó unas dos horas flipando cogiendo súper olas con los locales. Que subido de adrenalina. Duchita y ya por la noche decidimos hacer una barbacoa en la terraza del hostel así que podré recuperar fuerzas después de este intenso día. 











miércoles, 10 de noviembre de 2010

Diario de viaje del 31 de Octubre al 10 de Noviembre


Como os prometi, trás 10 dias, he vuelto a publicar, os dejare otros 10 para que lo leais y veais las fotos. Por cierto las fotos hasta el día 11 están en la isla norte y el resto en la isla sur, que son dos enlaces diferentes de picasa. 



Día 11: Domingo 31 octubre (Wellington):

Hoy es un día en los que no tienes muchas ganas de hacer nada y además el tiempo no ayuda porque seguimos a 11 grados de máxima y 4 de mínima con viento del sur (que viene frio que lo flipas) y además pegado al mar. Así que hoy me despierto tarde y me doy un vueltecita, pero vamos tampoco es que haya mucho que ver en esta ciudad ya que lo mejor que tiene, que son las vistas desde las montañas, ya las vi ayer con los argentinos. Por lo tanto, me vuelvo al hostal, donde por cierto también hace un frio que pela y una siestecilla.
Ya por la tarde como era de prever toca mi pizza diaria del Dominos Pizza (el más barato) en el que te puedes llevar una pizza por 8 dólares (5 eur) y me la como en el hostal donde conozco a unas alemanas (este país está lleno de alemanes). Como hoy es Hallowing nos animamos y bajamos al bar junto con uno de Sur África pero que tiene todo la cara de un Indio. Aquí la gente se lo toma enserio lo de Hallowing y además de los niños por la calle pidiendo de puerta en puerta, el resto de los adultos también se disfraza. Pero vamos que nosotros pasando comprar nada para un día, bueno si, compramos cerveza jeje, que curiosamente nos tomamos en furgoneta de las alemanas ya que en el hostal no se puede llevar bebida de fuera y la de dentro está muy cara. Estas alemanas alquilaron una furgoneta con cama detrás y lo que hacen es que se duchan en los hostels por la cara… buena idea. Y otra idea mejor para viajar aquí y de la que tuve conocimiento hace poco es FreeCarRental.com, o lo que es lo mismo, alquilar coches gratis, si si gratis. Esto funciona porque los rent a car tienen que devolver los coches que otros dejan en otras ciudades a su ciudad de origen, así que ofertan en esa web los trayectos gratuitos (bueno pagas la gasolina). Eso está bien si tienes más tiempo que yo y no tienes muy definido donde quieres ir, pero vamos que podían exportarlo a España.
Volviendo un poco a la fiesta de esta noche al principio prometía pero se fue desinflando y es que aquí en NZ la gente sale demasiado temprano, vamos que a las 8 de la tarde esta todo el mundo de fiesta y claro esta a las 1 de la madrugada de un domingo, aunque sea Hallowing esto se empieza a vaciar. Así más vale una retirada a tiempo y ahorrar un poco de dinerillo que aquí el alcohol está muy caro. Para que os hagáis una idea lo que hace furor aquí es el jagerBomb que es un chupito de jagermeiter (o como se escriba) con redbull, y 3 de esos en oferta especial valen 22 dólares (13 eur) y eso sabe a caramelo… si eliges la opción supermercado la cosa mejora un poco pero la vodka mas ratero que sale por 44 dólares (26 eur). Que es mejor venir aquí para pasear por el campo.


Día 12: Lunes 1 noviembre (Wellington - Christchurch):

Hoy es el día en el que pasa de la isla civilizada a la isla salvaje y digo esto porque en NZ hay 4 millones de personas, 1,5 viven en Auckland (la capital), otro 1,5 viven en el resto de la isla norte (que es la más pequeña) y solo 1 millón en la gran isla sur que mide más de 1000 km de largo. Además de ese millón 400.000 viven en Christchurch, por lo que en el resto de la isla sólo viven Frodo, Gandalf y los Orcos. Parece broma pero en la isla sur es donde se rodo la parte de la tierra media del señor de los anillos y el resto se rodó por aquí en alguno de estos parajes inhóspitos.
Como tengo el avión a la 16 me tomo en día con calma y después de ver un peli en el hostel me voy para el aeropuerto donde curiosamente hay internet gratis, así que pasatiempo asegurado. Hoy viajo con Jetstart que para que os hagáis una idea es como el Easyjet de Oceanía y la verdad es que sale muy barato ya que me costó 40 eur y tarda 45 min, cuando en barco tarda 3 horas más otras 8 h de bus y con un precio mucho más elevado. Llego por la tarde a Christchurch donde parece que el tiempo va mejorando y hace un poco menos de frio (15 grados) y esta soleado. Como compruebo desde el avión esta es otra de las típicas ciudades cuadriculadas aunque como me daré cuenta el día siguiente tiene su encanto.
Ya por la noche en el hostal, que por cierto tiene una de las habitaciones mas apiñadas que he visto, organizan partidas de póker los lunes así que me apunto y pasamos un rato bastante bueno. Ahora toca dormir aunque esto será tarea difícil ya que el de arriba de mi litera baja unas 10 veces en toda la noche y uno o dos de la habitación se pusieron borra chuzos y la liaron al llegar, pero vamos es lo que tiene dormir con otra gente.





Día 13: Martes 2 noviembre (Christchurch):

Amanece un día bastante bueno, pero continúa el viento, me preparo para dar una buena vuelta y para conocer esta ciudad. Al principio pensaba que no me iba a gustar pero conforme pasa el tiempo me va convenciendo sobre todo porque tiene una especie de centro de la ciudad que es la catedral y desde allí nacen varias rutas de tranvía de estilo colonial que hacen que la ciudad tenga un poco de alma. Además la ciudad está rodeada por un pequeño rio en el que se puede pasear en góndola. Como comprenderéis yo lo hago a pie que es más barato, pero eso no me impide que en ciertos puntos del trayecto me llegue a recordar a Cambridge con sus colegios mayores. Y no es para menos, ya que dicen que Christchurch es la ciudad más inglesa fuera de de reino unido. Esto también se nota en esos uniformes tan horteras que veréis en las fotos que esos pobres niños y lo que es peor adolescentes, tienen que llevar. Otra de las cosas que me impresiona de la ciudad es  el jardín botánico (gratuito), que tiene integrado casi en el centro de la ciudad y en el que hacen una mezcla espectacular de todos los arboles más grandes del mundo, y en el que todo esta ciudad al detalle.
Como en la mayoría de los hostales que estoy quedándome, todos los días tienen actividades de integración para los huéspedes y hoy toca “lady night” a la que como es normal me apunto, para ampliar mi sociabilidad y recoger nuevas experiencias jeje. 




Día 14: Miércoles 3 noviembre (Christchurch – Monte Cook):

Hoy parece que la noche fue un poco mejor pero me tengo que levantar a las 7 para coger un bus que me llevará al monte Cook. A mi pesar el bus en que viajo es uno de esos que cogen los viajes organizados y no paran de hablar y hablar y no te dejan dormir ni un poquito, pero bueno al menos me entero de cosas que no sabía, claro está siempre que entiendo al conductor, ya que el acento de los kiwis (como se les llama a los de NZ) es un poquito jodio. Otras de las cosas buenas de este bus es que para en sitios muy chulos para que la gente haga fotos, aunque todos vamos como borreguitos. La verdad es que ahora sí que estamos metiéndonos en territorio salvaje y en el que las montañas (los Alpes neozelandeses) se imponen sobre todo lo demás.
Durante el camino pasamos varios lagos espectaculares y uno de ellos, que será el último antes de llegar y que mide 50 km de largo tiene las aguas turquesas ya que vienen directamente del glaciar del monte Cook que con sus más de 3700 m de altitud sobresale del resto.
Por fin llegamos a este pequeño pueblo, por llamarlo de alguna manera, ya que solo tiene algunos hotelillos desperdigados y un restaurante. Pero ha valido la pena, las vistas son increíbles y desde el mismo hostel se puede observar el techo de NZ con un desnivel de más de 3000 m sobre el hostel. Ahora mismo es como si estuviésemos a 3 de mayo con respecto a la primavera del hemisferio norte y aquí las montañas están bastante cargadas de nieve todavía. No obstante,  el tiempo ha cambiado y donde previsiblemente iba a hacer más frio estamos a 21 grados al medio día con un día soleado, la verdad es que esto me recuerda a suiza. Pensaba hacer un poco de senderismo por la tarde, ya que llegue a eso de las 15 pero necesitaba dormir y intentar terminar este pequeño resfriado que me acompaña, así que lo dejaremos para mañana por la mañana.
Bus: 4 h




Día 15: Jueves 4 noviembre (Monte Cook - Queenstown):

Me levanto muy temprano para poder hacer hoy la ruta de senderismo que ayer no hice pero para mi sorpresa el tiempo ha cambiado por la noche (algo que parece muy usual por estas latitudes) y está lloviendo y hace mucho viento. Así que decido dormir un poco más y cuando escampa un poco salgo a darme un paseo que como es habitual en mi se convierte en la ruta que tenía pensado hacer (vamos 4 horas hasta Hooky Lake en las faldas del Monte Cook). El problema vino cuando llevaba 1,5 h andando y ese chispeo continuo se convierte en lluvia torrencial, y yo en mitad de la nada. Me tocó meterle caña a la bajada pero vamos me cayó lo más grande, aunque me salvó que la chaqueta es resistente al agua. Aun así llegue al albergue chorreando y me di un ducha de agua hirviendo que me sabio a gloria. A todo esto el camino era precioso con glaciares a ambos lados y grandes lagos formados por estos donde se pueden ver los icebergs que se desprenden, aunque claro está, no pude disfrutarlo del todo.
Sobre las 2:30 y ya con ropa seca el bus me recoge en el hostal y me dirijo a Queenstown a la que llegaré en 4 horas. El paisaje que veo de camino es cambiante, igual estas rodeados de grandes montañas nevadas que de llanuras sin vegetación, o bosques alpinos. La verdad es que en ciertos momentos creo ver las montañas de mordor en el horizonte y ahora entiendo porque eligieron estos parajes para rodar esa película, ya que te hacen pensar que estas en otra época o casi en otro mundo.
Otras de las cosas impresionantes que se ven antes de llegar la ciudad es un gran cañón que sigue la carretera donde se puede hacer rafting y por supuesto aquí está la cuna del puenting (bunngi jumping). Es más el bus pasa pegado al puente donde se invento eso del puenting hará como 25 años, y me quedan las ganas de probar pero tendré que dejarlo para otra vez, ya que no tengo ni tiempo ni quiero gastar más dinero.
Cuando llego a la ciudad el bus me deja en la puerta del hostel (parece que voy en un viaje organizado ya que el conductor te deja donde le dices), y como ya había visto por internet el hostal es una pasada. Esta pegado al lago Wakatipu que es el más grande de NZ con unos 90 km de largo y las vistas tanto desde la habitación como desde el comedor son estupendas. Además en la habitación tenemos una terraza donde veremos atardecer (algo indescriptible en esta ciudad cuando el tiempo lo permite), con la gente de la habitación que conozco una vez que llego. Inmediatamente conectamos súper bien todos y decidimos irnos a cenar a la ciudad. Somos dos australiano, un alemán, un holandés y yo y empezamos cenando, pero claro pasamos a las cervezas en la terraza con dj Antonio, para terminar de fiesta con un montón de gente que conocimos en el bar de otro hostal. Bueno solo decir que la noche no defraudó ya que las fotos de ese día solo son de las primeras 2 horas y ya se estaba desfasando la gente.
Otro dato curioso que os dejaré con respecto a los precios del alcohol aquí es que una botella de ron Habana 7 cuesta 78 dólares en el súper (más de 45 eur)… así que no sale nada barato salir por aquí.
Senderismo: 4 h
Bus: 4 h




Día 16: Viernes 5 noviembre (Queenstown – Te Anau):

Por la mañana me da tiempo a ver de nuevo esta maravillosa ciudad que me enamora por su vistas, situación en mitad de la montaña, ambiente en las calles y porque se puede ir andando a todos lados. El único problema es que es un poco pequeño y supongo que te cansaras cuando lleves un tiempo (tendrá unos 30.000 habitantes). A por cierto, también hace un frio del copón en esta ciudad ya que para las fechas a las que estamos la máxima de hoy era de 13 grados. Aunque eso no impide que los autóctonos de aquí se crean que están en verano y vayan en chanclas y pantalones cortos a todos lados, es más, es habitual ver gente descalza con el viento del lago que parece que viene de la Antártida.
Hablando un poco de la situación geográfica, para que os hagáis una idea lo más al sur que voy a estar será a unos 46 grados de latitud sur. Para los no muy entendidos el polo sur está a 90º sur el ecuador a 0º, el polo norte a 90º norte y Málaga a 36º norte. Aproximadamente cada grado son unos 100 km y la parte más cercana de la Antártida esta a 69º norte por lo que ahora mismo estoy a unos 2300 km de la Antártida y a unos 4400 km del polo sur, algo que puede explicar la rasca que hace por aquí. Pero si comparáis con Europa yo estaría en la misma latitud que París y es más el verano pasado estuve en cabo norte que está a 71º norte (ya estaría en la Antártida) y no hacia tanto frio. Esto viene provocado por la corriente del golfo de la que beneficia Europa y que nos trae vientos húmedos y más cálidos y hace que las costas de noruega no se congelen en invierno estando a -5-10 grados mientras que en Siberia están a -50. Después de esta clase magistral de geografía y climatología del profe continuo con el viaje.
A eso de las 2 de la tarde tengo el bus, que finalmente será una furgonetilla que me lleva a Te Anau. Lugar en mitad de la tierra de los fiordos neozelandeses y puerta de la Milford Track que es por muchos la mejor ruta de senderismo del mundo.
Cuando llego como viene siendo habitual hace un viento frio y está nublado así que veo un poquillo la ciudad, que por cierto, es un pueblecillo que no tendrá más de 1000 habitantes y me voy para el albergue. Este hostal es uno de los mejores que he estado con respecto a instalaciones (habitaciones, comedor, jardín) y me siento bastante bien en él, y mejor cuando fuera empieza a caer una tormenta como la que me cayó en el monte Cook.
Pero antes de irme a dormir me pongo a mirar los folletos que ofertan diferentes actividades como vuelos panorámicos por los fiordos, paseos en helicóptero, hidroavión o todo lo que vuele y por supuesto Sky Diving (paracaidismo). Esto es algo que llevo queriendo hacer hace mucho tiempo y viendo estos precios (110 eur) y estos paisajes me decido a reservar para el día siguiente…. Que pelotazo mañana cumplo otro de mis sueños….
Bus: 2h


Día 17: Sábado 6 noviembre (Te Anau (PARACAIDISMO)):

La cita para la historia y que recordare el resto de mi vida es a las 10, ya nervioso me levanto y tomo un pequeño desayuno hasta que me recogen en el albergue los de la compañía que lleva este aeródromo que está a 15 km. Cuando llego aquello es como una pequeña pista y un par de avientas (tampoco me esperaba más) y la gente súper simpática. El instructor que va a saltar conmigo me explica todos lo que tengo que hacer (las posiciones de caída, y de aterrizaje) y ya llega la hora, nos ponemos los trajes especiales y los arneses a para la avioneta donde solo caben el piloto y nosotros dos. El vuelo tiene lugar entre el Lago de Te Anau (2º más grade de NZ) y el Lago Manapouri y de frente la cordillera de los Alpes neozelandeses con sus increíbles fiordos. Desde el avión te puedes hacer una mejor idea de lo grandioso que es todo esto e incluso más allá de los lagos y fiordos alcanzo a ver el mar. En definitiva el paisaje es insuperable y además ahora toca saltar. A 10.000 pies (3300 m aprox) el piloto abre la puerta con el consiguiente acojone que esto da, y el instructor me empuja para que me ponga con los pies colgando (que sensación…) y cuando estamos en el sitio correcto, al grito de GO GO, saltamos quedando suspendidos en el aire durante unos 30 sg. Esto es como sacar la cabeza por la ventanilla cuando vas en un Ferrari a 200 km/h pero con el cuerpo entero jeje. Cuando tira del paracaídas se suaviza esta sensación que no puedo describir con palabras, pero empieza otra que es igualmente increíble. Nos quedamos bajando con el paracaídas unos 3 o 4 min y en ese tiempo te da tiempo apreciar lo flipante del lugar, ver el mejor arcoíris que he visto en mi vida entre las nubes y claro de ver como todo lo pequeñito se va haciendo cada vez más grande. Sin duda esta actividad que he hecho hoy no tiene precio.
Ya de vuelta en el hostel y con un pequeño mareíto, que me ha dejado esas vueltas en círculos que daba el instructor con el paracaídas, toca comer y siesta.
Me levanto en el momento perfecto para dar un paseo por Te Anau y apreciar ciertas cosas curiosas como una iglesia para casarse hecha casi por completo de cristal y con vistas al lago o como por fin hace buen tiempo y puedo ir en manga corta y disfrutar de estos céspedes infinitos. En mi camino llego al centro de visitantes de los fiordos donde tengo que recoger los tickets de la Milford Track y empiezo a leer todo lo correspondiente a esta ruta, como su historia (este paso desde Te Anau hacia Milford Sound fue descubierto en 1888 y fue la única ruta posible hasta que en 1954 construyeron la carretera que traerá de vuelta), recomendaciones y datos climáticos. Básicamente esta ruta son 4 días en la que tienes que hacer 53 km pasando un puerto de montaña de 1070 m de altitud. El primer día se hacen 5 km, el segundo 16 km, el tercero 14 km y el último 18 km. Pero sobre esto ya os contare los siguientes días.
Después de otro atardecer estupendo en el lago nos vamos a dormir que mañana es otro gran día.






Día 18: Domingo 7 noviembre (Te Anau - Te Anau Down – 1º día Milford Track):

Amanece un día estupendo y eso es bueno para empezar estos 4 días de caminata, además me hace posible disfrutar al máximo del barco que tengo que coger para llegar al punto de salida. Pero antes de esto os quiero hacer una introducción de la Milford Track. Esta ruta está muy protegida por el gobierno de NZ y por ello solo dejan empezarla a 40 personas al día y para reservarlo hay que hacerlo con unos 3 meses de antelación por lo menos en la web http://booking.doc.govt.nz/Default.aspx. Con respecto a los precios son 150 dólares (85 eur) por los refugios más otros 110 por los dos barcos (de entrada y salida) y los buses de Te Anau a Te Anau Down (13 eur) y el de vuela de Milford Sound a Te Anau (30 eur). Los precios son un poco elevados porque en ellos se incluye la conservación del camino (que la verdad es que esta muy currado) y el aprovisionamiento de los refugios que tienen que hacer por helicóptero. En los refugios tienes una cama tipo litera aunque tienes que llevar saco de dormir y lo peor es que tienes que trasportar la comida de los 4 días con lo eso pesa. También hay agua potable pero claro no caliente ni por supuesto ducha, para eso está el rio o los lagos si tienes lo que hay que tener para meterse (el agua viene de los glaciares aprox 4 grados). Con todo esto la mochila que tienes que llevar finalmente pesa unos 10 kg incluyendo agua y algo de ropa así como tu plato, cubiertos, baso y cacerolas (ya que no hay allí). Lo que no tienes que llevar es nada electrónico ya que no hay electricidad. También tienes que llevar ropa totalmente impermeable (botas, pantalones y chaqueta) ya que en la región llueve unos 200 días al año eso es uno de 6 de cada 10 días, por lo que de 4 días te suelen llover 2 o 3. Y la lluvia de aquí suele caer de manera muy abundante.
Después de todos los preparativos de la mochila (que son muy importantes) me dirijo a coger el bus que me lleva hacia el pequeño embarcadero de Te Anau Down. Allí cojo el barco que tardará 1h y 15 min en llegar a la entrada de la ruta. En este barco atravesamos casi todo el lago y es impresionante ya que estamos totalmente rodeados de grandes montañas, cascadas e islas. Ya una vez en tierra hoy toca la etapa más corta de solo 6 km, con lo que lo tomamos con calma para disfrutar al máximo del camino. Este camino con una francesa que conocí en el hostal y que iba hacer el mismo camino. También en el hostel conocí a uno de Granada que trabaja en el clínico de Málaga y que también hacia la ruta, así que he podido hablar un poquito e español con él.
Senderismo: 1 h 15 min; 6 km





Día 19: Lunes 8 noviembre (2º día Milford Track):

Me levanto temprano para empezar mi primer gran día de senderismo. Hoy el día es bastante llamo subiendo un poco al final hasta llegar al segundo refugio. El paisaje que atraviesa en un valle con un bosque un poco raro porque parece tropical pero a la vez esta en un entorno alpino se llama “rain forest” y como dice su nombre es así por todo lo que aquí llueve. Lo mejor para que lo entendáis es que veáis las fotos. A la vez que en el camino se está bastante resguardado y hace más bien calor, la nieve asoma muy cerca en las montañas y es que aquí el tiempo cambia en 5 min. Igual estas en manga corta que te tienes que poner los guantes. Pero sin duda lo más impresionante de hoy son las cientos de cascadas que caen desde lo alto de las montañas del valle. Para que os hagáis una idea, el camino trascurre entre unos 225 m y 600 m sobre el nivel del mar y las montañas que lo rodean alcanzan los 2000 m.
Con respecto a la fauna que hay por aquí, no es mucho, es decir, se podía esperar algún bicho grande pero aquí eso no existe. Lo más grande que hay y agresivo es el Kea (que podéis ver en las fotos) que parece un loro pero alpino,  y tiene muy mala leche. Este pajarito se entretiene en coger las botas de los senderistas desprevenidos y les hace unos boquetes que flipas porque tiene un pico ultra duro. Además, como no, también está el Kiwi (emblema nacional), pero para verlo hay que hacer un máster (es nocturno y muy escurridizo). Por lo demás solo hay peces ya que herbívoros y carnívoros, o serpientes venenosas no hay. Es un buen sitio para los que tengan miedo de los animales. Ahora lo que hay a millones son mosquitos, así que como se te olvide el repelente la has cagado, son súper pegajosos.
Por lo que es la ruta pasa el día bastante bien con bastante paraditas y con pareja de holandeses que son muy simpáticos, aunque se al final se hace largo ya que hacemos casi 20 km en unos 6 h. El refugio en el estilo del anterior, bien conservado pero sin ningún lujo.
Senderismo: 20 km; 6h






Día 20: Martes 9 noviembre (3º día Milford Track):

Hoy es la etapa reina del Track, recién levantados tenemos que subir el puerto de montaña que hay para pasar al otro valle. Empezamos a 600 m de altura y llegaremos a 1154 m que aunque no parece mucho a esa altura aquí hace muchoo frio y viento. Además el regalo adicional de más de 10 kg que llevamos a la espalda no ayuda en nada. Pero al menos hace buen tiempo otra vez, algo que casi no nos creemos y al subir podemos ver en todo su esplendor los dos valles que estamos recorriendo, así como las grandes cumbres que nos rodean.
La bajada se hace dura para todo el cuerpo ya que bajamos más de 1000 m hasta el refugio. Pero antes de eso haremos un desvio para ver las mayores cataratas de NZ y que miden 580 m. Se tarda 1,5 h en ir y volver pero vale la pena ya que te quedas muy impresionado al verlas. Como siempre cualquier foto que haga no hará justicia a la grandiosidad de estos paisajes, hay que verlo para entenderlo. Además de esta gran cascada durante la bajada pasamos por cañón bastante abrupto en el que se forman unos saltos y unas pozas en las que entran ganas de bañarse, claro hasta que tocas el agua.
Finalmente después de otras 6 horas andando llego al último refugio en el que ya se nota como todos estamos un poco rotos y nos vamos a dormir a las 9 de la noche.  
Senderismo: 18 km; 6h






Día 21: Miércoles 10 noviembre (4º día Milford Track – Milford Sound – Te Anau):

Hoy es el día que más temprano nos levantamos (a las 6) ya que hay que llegar al barco que sale a las 2 de la tarde y nos quedan otros 19 km. Y cuando miramos por la ventana aparece lo inevitable, la lluvia. Nos vamos a mojar pero bueno lo teníamos asumido y al menos ha sido un solo día y el último que es menos espectacular (por eso las fotos que pongo debajo son del día anterior) y además ya volvemos a civilización donde nos podemos dar una duchita de agua caliente.
Con todo esto hoy pongo la directa y me pongo a andar en solitario y muy rápido, tanto que empiezo a adelantar a toda la gente y me quedo en cabeza de los 40. Los 19 km me los hice en 4 horas algo que por caminos de senderismo y con la mochila es todo un tiempazo. Y conforme va llegando la gente al final nos vamos felicitando.
Ya solo coger el barco que nos llevará a Milford Sound, que en condiciones de buen tiempo sería precioso, pero hoy no vemos mucho ya que tenemos nubes bajas. Hay que tener en cuenta que en Milford Sound está el Mitre que es uno de los fiordos más altos del mundo ya que cae vertical directo al mar con sus más de 1700 m de altura, algo que intuimos ver entre las nubes y casi no nos lo creíamos.
Ya en Milford cojo el bus que me lleva a Te Anau en 2 h por una carretera que vale la pena de verla, ya que pasa por otro valle totalmente increíble aunque la lluvia lo desluce todo un poco.
Ahora solo toca comer algo en el pueblo, lavar la ropa, actualizar el blog y las fotos, y por supuesto descansar de esta gran aventura inolvidable.
Senderismo: 4h; 19 km
Bus: 2h